Así encontramos a la pobre Zoe, en los huesos, muerta de miedo y recién parida, por desgracia no pudimos encontrar a los cachorros y ella tampoco por más que la paseamos por la zona a ver

Y así está ahora gracias a su casa de acogida, gordita, sin miedos y conviviendo con más perros sin problema contenta y alegre. Es muy buena, joven y de tamaño mediano esperando su hogar definitivo para seguir siendo feliz.